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El origen de los festivales musicales


Un festival de música es un tipo de festival o evento social que trata de aglutinar una gran cantidad de conciertos de música durante varios días y generalmente del mismo género musical, de este modo los asistentes al festival pueden pasar varios días disfrutando de música en directo. En estos festivales se suelen realizar otras actividades alternativas relacionadas con la música. Uno de los más famosos de la historia fue el Festival de Woodstock de 1969. En el continente americano destaca el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar y a nivel intercontinental sobresale el Festival de la Canción de Eurovisión por sus niveles de audiencia, que llegan a cifras de 200 millones de espectadores en el mundo.
Los festivales empezaron siendo un conjunto de celebraciones en honor de los dioses. Ya en el 4500 a. C., los egipcios realizaban estos festivales acompañados de música y danza. Les siguieron los griegos y romanos. Los Juegos Píticos en Delfos incluían actuaciones musicales, y pueden ser considerados de los primeros festivales conocidos.
En la Edad Media los festivales se organizaban como competiciones musicales que eran patrocinadas por los gremios. Posteriormente, en 1897 se celebró el festival de música irlandesa en Dublín.
Ya en el siglo XX, el fenómeno de los festivales de música tiene su mayor explosión durante la transición entre los años sesenta y setenta en el ámbito de la música rock y pop.
En ese momento los dos acontecimientos musicales históricamente más importantes fueron el Festival de la Isla de Wight en 1968 en el sur de Inglaterra y el Festival de Woodstock en 1969 en Estados Unidos, el Festival de la Canción de Eurovisión desde 1956 y el Festival de Viña del Mar en Latinoamérica desde 1960.
En 1967, casi 40.000 fans se acercaron hasta el parque estatal sobre el Mount Tam al pais, al norte de San Francisco. Llegaron a pie, en auto y en micros escolares alquilados, se sentaron en el pasto y fumaron marihuana mientras chequeaban el programa del festival, que incluía a The Doors, The Byrds y Captain Beefheart. Las entradas costaban dos dólares y un globo gigante con una foto de Buda recibía a la gente. Ambas noches, el show tuvo que terminar al atardecer, porque el parque no tenía electricidad. Fue al comienzo de la era hippie, así que muchos de los asistentes tenían el pelo corto y usaban camisas con cuello. Según Tom Rounds, el ejecutivo de radio y uno de los organizadores de aquel evento, la única seguridad que había era "un par de guardaparques y naturalistas que hablaban sobre agujas de pino".
Por lo general, los lugares estaban llenos de barro, a merced de la lluvia y muy mal organizados. Pero también fueron la cuna de los momentos más épicos del rock: Jimi Hendrix prendió fuego su guitarra en el Monterey Pop, Sly and the Family Stone hicieron una interpretación eufórica de "I Want to Take You Higher" en Woodstock, un Bob Dylan con traje blanco emergió de su retiro en el festival Isle of Wight en 1969. Encarnaron la idea del rock & roll como una comunidad y sus triunfos y errores se convirtieron en lecciones para los festivales de rock modernos.

Un gran número de festivales son eventos anuales, o se repiten siguiendo alguna otra periodicidad.
A partir de 1975, tras la muerte en España de Francisco Franco se empezó a celebrar el primer festival de música libre de España, el Festival Internacional de Ortigueira, en el que se reunían y se reúnen los grupos de música folk y celta de las principales Naciones, denominadas celtas.

Los grandes festivales, tal y como lo conocemos hoy día, con Primavera SoundSónarFIB y BBK Live como máximos exponentes, derivan de aquel primer impulso que partió de aquellos festivales pioneros (Festival de Granollers, Canet Rock, etc.) que importaron una innovadora forma de disfrute de la música en directo llegando a ser el símbolo del cambio y de los nuevos gustos musicales de una juventud efervescente.

El primer germen de ‘festival masivo’ fue Iberpop 84, que bajo el subtítulo ‘Primera muestra de nuevos panoramas’ pretendía ser un festival dedicado a las principales figuras del pop y el rock español contando con un programa de conferencias y actividades. El Iberpop fue el festival que abrió las puertas a una visión distinta de la música en vivo con evidentes paralelismos con los festivales de ahora.



el primer festival al que podemos etiquetar como ‘festival masivo’ es sin duda el Espárrago Rock. El festival andaluz comenzó como una noche de rock vinculado a las fiestas locales del municipio de Huétor Tájar (Granada), en 1989, con un cartel que contaba con la actuación de Los Ilegales y los granadinos Dementes. Ni que decir tiene que fue todo un éxito, lo que se tradujo en cuatro ediciones más en la pequeña localidad agrícola.

El Festival se trasladó al Circuito de Jerez para poder ofrecer las mejores condiciones a un festival que no paraba de crecer. Sin embargo, en el 2000 un fuerte temporal de lluvia causó la cancelación del que se dijo fue uno de los festivales europeos más destacados del panorama de la música en vivo, a la altura de  Reading o Glastonbury. Después de esta etapa el festival volvió a su localidad de procedencia bajo el nombre de Fiesta del Espárrago Verde.

El influjo del Espárrago Rock fue evidente y gracias a eso otros festivales empezaron a asomar por toda la Península. Entre 1994 y 1997 surgen Doctor Music FestivalSónar y FIB que marcaron un antes y un después en el mapa de festivales en España.

En la era de Coachella, Bonnaroo y Lollapalooza, los festivales grandes son una parte normal de la escena pop. Pero hasta el Verano del Amor, la idea de miles de fanáticos del rock reunidos en un espacio al aire libre para escuchar un line-up de distintas bandas era algo inédito.
los festivales con line-ups increíbles se convirtieron en moneda corriente en la escena rockera. Casi 100.000 personas asistieron al segundo Pop Festival de Miami a fines de 1968 para escuchar a los Dead, Joni Mitchell, Marvin Gaye, Chuck Berry y Fleetwood Mac; al año siguiente, 130.000 fanáticos vieron a Janis Joplin, Creedence Clearwater Revival y muchos más en el International Pop Festival de Atlanta.

El Altamont Speedway Free Festival debía ser la secuela lógica de Woodstock. Montado en las afueras de San Francisco, cuatro meses después, prometía un line-up increíble: los Stones, The Greatful Dead, CSNY, Santana, The Flying Burrito Brothers y Jefferson Airplane. Al principio, había sido planificado como un recital gratuito de los Stones en el Golden Gate Park para capitalizar su exitosa primera gira por Estados Unidos en tres años.

Los festivales se convertirían en una tradición en Europa, pero tuvo que transcurrir una década antes de que esto se intentara de nuevo en Estados Unidos, con los festivales financiados por Steve Wozniak en 1982 y 1983, en los que Wozniak perdió 24 millones de dólares. El festival de rock no volvió a cobrar fuerza hasta el lanzamiento de Coachella, en 1999, al que le siguió Bonnaroo tres años después y un renovado Lollapalooza en 2005. En un guiño a los padres fundadores, Nic, el hijo de Lou Adler, tiene las concesiones de comida en Coachella.

Pero el cierre simbólico de la primera era gloriosa de los festivales de rock ocurrió en Watkins Glen. Seis años antes, en la Fantasy Fair, dos paracaidistas habían hecho un lanzamiento mientras The Fifth Dimensión cantaba su hit pop "Up, Up and Away". En Watkins Glen, un paracaidista sin relación con el festival (Willard Smith, de 35 años) saltó desde un avión durante el set de The Band y produjo unas llamas, que prendieron fuego su ropa y su cuerpo. Lo descubrieron muerto, colgando entre los árboles justo afuera del perímetro del campo. Los sobrevivientes de la primera era de festivales lo recuerdan con asombro y pena. "Cuando eres joven piensas: «Esto es sólo el comienzo, se va a poner mucho mejor»", dice Slick. "Y no fue así."
La evolución de los festivales de rock desde sus orígenes con el Canet Rock, el Festival de Música Progresiva de Granollers y el Festival “de la Cochambre”, pasando por los Premios Rock Villa de Madrid y Lagarto Rock, desembocó en los primeros festivales de gran aforo (Festimad, Viña Rock)

Festimad es el primer festival cuyo grueso de bandas estaba formado por bandas de hard rock y metal, atrayendo a decenas de miles de fans de estos géneros, que peregrinaron en masa a las distintas ciudades madrileñas que acogieron el Festival.

Organizado por la Asociación Cultural “Creación”, el motivo de su puesta en marcha fue visibilizar la realidad de la música alternativa, que a pesar de su calidad, no contaba con los espacios adecuados para darse a conocer al gran público. Festimad comienza así su andadura en 1994 por las salas de conciertos de Madrid, con actuaciones memorables de Amaral y Radiohead, convertido posteriormente (de 1996 hasta bien entrada la primera década del s. XXI) en un macroconcierto donde se dieron cita las mejores bandas de rock del momento (Rage Against The Machine, Metallica, Marilyn Manson, Patti Smith, Korn, etc.)

Por la senda de los grandes festivales de rock nos encontramos con Viña Rock, autodenominado como festival de “Arte-Nativo”, que en 20 años se ha consolidado en el panorama festivalero patrio con records de asistencia, durante los tres últimos años, de más de 200.000 personas.

Otro de los veteranos del género es el Derrame Rock, que continúa ofreciendo buena música desde 1996. Nacido en Orense como un festival itinerante este festival ha sido un referente del rock español durante veinte años. Sus primeras ediciones siguieron un formato de pequeñas dimensiones en el que unas pocas bandas actuaban durante un único día, por las que pasaron Barricada, La Destilería, M-Clan, entre otros.